La nueva entrega de Infinity Ward presenta una campaña de unas ocho horas, un multijugador refinado y el experimental modo Kill Block, aunque su ritmo narrativo y ciertos ajustes de equilibrio limitan el resultado.
La historia
Call of Duty: Modern Warfare 4 ofrece una campaña de aproximadamente ocho horas que intenta abordar la guerra desde una perspectiva más humanitaria, sin abandonar los tiroteos espectaculares que definen a la saga. Infinity Ward sitúa parte de la historia en una invasión de Corea del Sur y alterna entre John Price, antiguos miembros del SAS, soldados surcoreanos reclutados y marines estadounidenses.
Una campaña que cambia el punto de vista
Una de las principales novedades narrativas consiste en controlar a un miliciano norcoreano y enfrentarse a decisiones morales dentro de una operación militar. Si el personaje desobedece sus órdenes, es ejecutado y la misión continúa ante su cadáver, una situación que busca mostrar la brutalidad de un régimen que no depende de la voluntad individual de sus soldados.
La campaña también incluye operaciones en Nueva York y París, una persecución en automóvil, combates en un club, desplazamientos por tejados y enfrentamientos en un depósito ferroviario. La misión «Stranded» añade un sistema de fabricación que obliga a priorizar herramientas como miras térmicas, explosivos o munición, reforzando la relación entre las distintas opciones del arsenal.
El análisis destaca que el diseño de encuentros alcanza algunos de los mejores momentos de la serie, aunque la historia de Price pierde fuerza frente al protagonismo de los soldados surcoreanos. El resultado es una campaña compacta, intensa y con nuevas ideas, pero con un desarrollo narrativo irregular.
Un multijugador veloz y más flexible
El multijugador conserva el ritmo acelerado, los mapas de Infinity Ward y un sistema de armas con accesorios que modifican de forma significativa el rendimiento de cada arma. El sonido de los disparos, los mecanismos y los impactos vuelve a ser uno de los elementos técnicos más destacados.
Kill Block introduce mapas y partidas variables mediante combinaciones de más de 500 configuraciones. Esta estructura obliga a reaccionar a nuevos ángulos y recorridos en lugar de depender de las rutas aprendidas durante años en la saga.
El equilibrio de armas y algunos sistemas de reaparición generan fricciones, especialmente en mapas rápidos como Shipment. Aun así, Modern Warfare 4 mantiene una base sólida y amplía sus posibilidades con una propuesta competitiva más cambiante.

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