Peter Berg, director de la adaptación cinematográfica, anticipa una historia inspirada en Modern Warfare que pondrá el foco en las consecuencias del combate y la complejidad de sus protagonistas.
La historia
La película de Call of Duty abordará «el coste de la guerra» y el peso que soportan quienes participan directamente en el conflicto. Peter Berg, director del proyecto, explicó que la adaptación tomará como referencia los juegos de Modern Warfare, pero buscará algo más que una sucesión de tiroteos y escenas de acción.
Una historia centrada en sus personajes
Berg describió a Captain Price, Soap, Ghost y Alex como «humanos complicados», alejados de la idea de personajes planos o caricaturescos. Para el director, la saga presenta a soldados que se colocan entre el peligro y el resto de la sociedad, una decisión que implica responsabilidades y consecuencias.
La película contará con un guion de Taylor Sheridan, y Berg señaló que ambos ven una dimensión dramática bajo el armamento y la violencia de los videojuegos. El eje de esa perspectiva será el deber y la carga emocional asociada a convertirse en guerrero.
Menos violencia gráfica que The Mosquito Bowl
El director también comparó el tono previsto para Call of Duty con The Mosquito Bowl, su próximo drama ambientado en la Segunda Guerra Mundial para Netflix. La adaptación de los videojuegos probablemente será menos gráfica que esa producción, aunque conservará una mirada seria sobre la guerra y sus efectos.
The Mosquito Bowl está inspirada en un partido de fútbol americano disputado por marines en el Pacífico en 1944 y llegará a Netflix el 25 de noviembre. La película de Call of Duty tiene previsto su estreno en cines el 30 de junio de 2028.

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